Un momento del encuentro celebrado ayer.
Con motivo de la celebración del Día de la Mujer el auditorio municipal Pedro Almodóvar de Puertollano acogió ayer un café-coloquio en el que la danza, el teatro y la comunicación se erigieron en guías de la tertulia.
En este contexto se dieron cita la actriz Lidia Navarro, la gestora de comunicación María Díaz y la coreógrafa y directora de danza Dolores Mayán, quien momentos antes además compartió una tertulia con las alumnas del Conservatorio Profesional de Danza de la ciudad industrial.
La concejala de Igualdad del Ayuntamiento de Puertollano fue la maestra de ceremonias encargada de abrir este acto en el que participaron un nutrido grupo de mujeres, así como representantes de asociaciones y trabajadoras del área de la Mujer, entre ellas la directora del centro, Leticia Gómez.
Lidia Molina agradeció a estas «grandes mujeres» la asistencia al acto y reivindicó el papel de la mujer en la sociedad actual, instándolas a avanzar en el camino de la vida y a mantener la posición que le corresponde en el panorama actual. El público se mostró interesado en las tres disciplinas que representaban las guías de la tertulia y formularon preguntas de temas tan dispares como la educación y los estereotipos en los que se ha movido el mundo femenino.
Por su parte, Dolores Mayán enseñó su cara femenina manifestando que «detrás de cada hombre, o bien al lado, siempre hay una gran mujer»; por ello, animó a las participantes a bucear en la historia, en las ciencias y en muchos otros ámbitos en los que la mujer ha tenido también una «importante representación» y de esta manera «continuar el camino que ellas nos abrieron en su día».
Asimismo, la coreógrafa y directora de la compañía de danza BStudio, formada exclusivamente por mujeres, hizo un reclamo al derecho de la mujer a conservar su belleza natural «aceptando las arrugas y las canas» sin sentirse mal por ello.
Educación. La actriz Lidia Navarro, conocida especialmente por su papel en la serie Herederos, quiso dejar patente la importancia de la educación de los niños en el fomento de la igualdad y el respeto hacia la mujer, un hecho que compartían la totalidad de las asistentes a la tertulia. Además, destacó que la sociedad actual aún arrastra «la lacra de los estereotipos», y «las madres, como educadoras, debemos ser el actor principal para que esto cambie». Por otra parte, María Díaz, como buena comunicadora, apoyó los testimonios de ambas mujeres defendiendo que en este sentido «hay mucho camino que andar todavía, pero yo voy a hacer lo imposible para conseguir un mundo mejor en este aspecto».
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