Siete días atrás, la cara de Benigno Sánchez, técnico de la Unión Deportiva Puertollano, en la sala de prensa del Sánchez Menor, era todo un poema. La derrota ante el Cerro Reyes sumió al entrenador murciano en la impotencia. Una semana después, su rostro era bien distinto. Había un deje de lamento, como no podía ser de otra manera, pero también escondía satisfacción por el fútbol realizado por los suyos.
«Hemos merecido mucho más premio», explicó el preparador murciano, «estoy orgulloso de mis jugadores, pero nos ha faltado suerte. Estamos en un momento de la temporada en el que si algo nos puede salir mal, nos va a salir mal».
El entrenador industrial reconoció que «éste es el camino a seguir», y afirmó que en el descanso, con el equipo en desventaja, «sólo he podido pasar al vestuario y decirles a los jugadores que siguieran igual, que tarde o temprano nos llegaría la recompensa, pero lo cierto es que la suerte no ha estado de nuestro lado. El Vecindario ha hecho dos golazos de los que salen uno de cada cien, y los dos nos los ha metido a nosotros», incidió.
A pesar de todo, Benigno consideró que la imagen de su equipo «sirve para darnos mucha confianza de cara a lo que nos queda por afrontar», y tuvo palabras de aliento para Javi Ballesteros, del que dijo que «tenía que sentirse futbolista, y conmigo siempre va a jugar el que tenga más intensidad».