En 1840, en Ferrol, Concepción Arenal necesitó disfrazarse de hombre para cumplir su deseo, estudiar la carrera de abogacía. Se convirtió en la primera universitaria de España y abrió así una gran puerta hacia la igualdad. Como Concepción, otras tantas mujeres lucharon contra esa diferencia, aunque en la mayoría de los casos terminaron siendo víctimas del más completo anonimato. Ayer, precisamente ellas fueron las protagonistas del espectáculo Mujeres de carne y verso, que puso el broche a la celebración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
Sobre el escenario y para sorpresa de los asistentes el subdelegado del Gobierno, Miguel Lacruz; la alcaldesa de Ciudad Real, Rosa Romero; el delegado de la Junta de Comunidades, José Fuentes; la vicerrectora del Campus de Ciudad Real, Mairena Martín López; Gema Martín, presidenta de la Asociación de Mujeres Empresarias; y el presidente de la Diputación Provincial, Nemesio de Lara, pusieron la voz a unos textos que pese al tiempo guardan la esencia de una historia con tintes femeninos.
Del otro lado, luchando por hacerse un hueco en la memoria, María Teresa León, compañera de Rafael Alberti en el exilio, Josefina de la Torre y Concha Méndez (ambas de la literaria Generación del 27) o Gabriela Mistral (Nobel en 1945). Textos todos musicados por el cantautor Paco Damas, que para cerrar el recital, dio lectura a un poema escrito por Nemesio de Lara.